Reformas Tuning

El término español «tuneo» es la modificación del rendimiento o la apariencia de un vehículo. Proviene del inglés tunning (‘ajuste’).

Los automóviles siempre estuvieron sujetos a modificaciones posteriores a la compra. La edad de oro del tuneo en Estados Unidos fueron los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

El tuneo es sinónimo de personalización de un vehículo motorizado a través de diferentes modificaciones de la mecánica para mayor rendimiento, y también aplicado popularmente a cambios exteriores de la carrocería e incluso interiores de la cabina aunque esto último en realidad no sería tuning (tuneo) sino customizing (personalización). Se identifica así a los automóviles personalizados y se pretende lograr una originalidad del vehículo, apartándose de su apariencia de serie y orientándolo al gusto propio. Es por la modificación de las características mecánicas y de la apariencia, no siempre homologada para circular legalmente, porque todo vehículo de motor modificado debe ser homologado legalmente para poder circular por las calles.

El origen del tuneo es impreciso.

El origen del tuneo se disputa entre Estados Unidos (en los años cuarenta) y varios países de Europa ―principalmente Alemania, Italia y Reino Unido― en los años cincuenta y sesenta.

Algunos lo atribuyen a Europa, concretamente en Alemania entre 1960 y 1970. Otros indican que tendencias de modificación del automóvil como los "lowrider" se comenzaron a popularizar en Estados Unidos durante los años cincuenta. Se citan a los Hot Rods y al movimiento surgido en California luego de la Gran Depresión de los años treinta.

Existen diversas tendencias, pero los estilos actualmente más influyentes son los de Estados Unidos y Japón, gracias a un gran desarrollo de mercado de autopartes y accesorios.

Este fenómeno se ha expandido enormemente, especialmente entre los jóvenes. Hoy en día hay una gran cantidad de concentraciones de fanáticos, prensa especializada, tiendas de accesorios y eventos. Los medios, especialmente la televisión han influido considerablemente en la aceptación del tuneo como moda y estilo de vida. El cine también motivó a muchas personas, especialmente a jóvenes, a partir de las películas "The Fast and the Furious".

En europa las reformas se deben de legalizar a través de las homologaciones en sus respectivos entes que realizan los chequeos del vehículo.

Homologar es la única manera de que no puedan multar al dueño del auto tuneado por haber realizado cambios en el automóvil. A veces algo tan simple como cambiar la matrícula de serie o patente por una pequeña más estética es motivo de multa. Si se invierte en tunear el automóvil, modificando por ejemplo la aerodinámica (con alerones o parachoques), el tamaño de las ruedas (fuera de las equivalentes a las que nos vienen en la ficha técnica), o los anchos de vía, lo mejor es guardar algo de ese dinero para que una empresa pueda certificar que las modificaciones son correctas, y pasar tranquilos la ITV. Se tiene que ir con cuidado, no es legal circular con partes que terminen en aristas cortantes (incluidos los alerones de aluminio) o que puedan crearlas al colisionar. Tampoco se pueden modificar el aspecto de las ópticas con pestañas, algo muy a tener en cuenta al comprar un automóvil fuera de Europa, ya que en la mayor parte de los países de Europa es una opción legal y muy popular.

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